Los laboratorios de Espectroscopía Atómica, de la Facultad de Ciencias Químicas, y el de Fotoacústica de CEFOP, trabajan en colaboración con la Policía de Investigaciones (PDI), en un proyecto que puede ser aplicado en el área forense, como en la medioambiental.
Una partícula de pólvora, tan sólo 100 micrones, son suficientes para los investigadores del Laboratorio de Fotoacústica de nuestro Centro, para determinar qué tipo de pólvora es, de qué marca y cuándo se percuto. Este tipo de capacidades, y una relación en trabajos anteriores, fue lo que provocó que el Dr. Jorge Yáñez, docente e investigador del Departamento de Química Analítica e Inorgánica, de la Facultad de Ciencias Químicas, y el Dr. Renato Saavedra decidieran explorar las potencialidades analíticas de los métodos fototérmicos en el área forense.
“Esto se trata de una colaboración científica entre dos laboratorios, el de Fotoacústica de CEFOP, y de Espectroscopía Atómica de la Facultad de Ciencias Químicas. El objetivo es desarrollar métodos analíticos que puedan ser aplicados tanto en el área forense, como en el área ambiental”, explicó el Dr. Yáñez, quien visitó el laboratorio de Fotoacústica, junto con integrantes de la Policía de Investigaciones de Concepción y Santiago, aprovechando la participación de éstos en un seminario en la Universidad de Concepción.
El doctor en Química, precisó que el trabajo que están desarrollando se basa en la determinación de trazas y ultra trazas, es decir, compuestos que están en concentraciones sumamente bajas, ya sea en el medioambiente o producto de una acción criminal. “La idea es tomar esas muestras y ofrecer a los peritos químicos elementos científicos, como pruebas científicas, que permitan comprobar si una persona disparó, qué marca disparó, cuándo disparó, cómo se realizó el crimen. Eso en el sentido forense”, acotó Jorge Yáñez.
De una muestra, un mundo
Para desarrollar este proyecto, se unió al equipo la estudiante de Licenciatura en Química, Valeria Zúñiga, quien se mueve entre ambos laboratorios. El Dr. Renato Saavedra, de Caracterización no Destructiva de Materiales de CEFOP, explicó que el trabajo que están desarrollando en el laboratorio se da en el contexto de que “cada muestra, es un desafío e implica conocer el lenguaje de la especialidad, estudiar los detalles de su procedencia y composición, introducirnos en el análisis forense, y tratar de buscar algunas características importantes cuando hay poca muestra, para intentar identificar y proveer alguna información sistematizada para toma de decisiones”. En esta investigación, además, han aplicado herramientas de análisis multivariado, “que nos permite reducir cantidad de datos, por ejemplo, los espectros complejos reducidos a 2 o 3 características relevantes”, aseveró Saavedra.
Este proyecto ha llevado a Valeria Zúñiga a salir del laboratorio y apersonarse, incluso, en polígonos de tiro de la PDI para tomar muestras de primera fuente. En ese contexto, Renato Saavedra explicó que con estos datos de pólvora, más las muestras que ha hecho llegar la misma PDI, han podido identificar varios espectros de pólvora, de diferentes marcas y de muchas vainillas, “pudimos distinguir en base a la fotoacústica, por ejemplo, quién es el fabricante de la pólvora”.
El investigador de nuestro Centro, explicó que la fotoacústica es una técnica que no requiere preparación de muestra, es muy sencilla. “Para la policía de investigaciones es atractivo, en principio, porque es colectar pólvora y medir. La novedad, es que con un nuevo detector que estamos usando, podemos detectar un grano pólvora, alrededor de 100 micrones, y tomar decisiones. Actualmente estamos trabajando con residuos, que es mucho menor”.


